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"Tenemos derecho a una vivienda. No somos basura."

Desde los años noventa, la señora Emilia Morales Campos luchó por una vivienda digna. Su casa se encontraba a 1.5 metros de distancia de una acequia. Debido a la humedad y a la erosión del suelo, producto del cauce de agua, la vivienda se encontraba en un avanzado estado de deterioro e inestabilidad. 

Emilia intentaba acceder al Sistema Financiero Nacional de la Vivienda de Costa Rica con una solicitud de un bono familiar, al tiempo que buscaba solucionar la situación de riesgo a su integridad personal pues vivía en un inmueble declarado inhabitable por el Ministerio de Salud y la Municipalidad de Goicoechea.

Luego de acudir a una diversidad de instituciones e instancias nacionales, acudió a la CIDH donde planteó una petición contra el Estado costarricense. El septiembre de 2015, las partes iniciaron la búsqueda de una solución amistosa, que se materializó en julio de 2018 y logró cumplimiento total.

Durante el proceso de solución amistosa, las partes diseñaron conjuntamente la medida de reparación para atender a la necesidad de la señora Emilia de acceder a una vivienda digna. De esa manera las partes seleccionaron el lugar de su ubicación, de manera que quedara cerca de la red de apoyo social y de atención médica de la beneficiaria. Asimismo, la vivienda se construyó ajustada a las necesidades que requiere la discapacidad de Emilia asegurando su accesibilidad y salubridad.

 

El Estado costarricense culminó el proceso en abril de 2019 con el traspaso formal a la señora Campos de la casa de habitación, la cual había sido entregada a la peticionaria el 30 de noviembre del 2018.

El canciller de Costa Rica, Manuel E. Ventura Robles, agradece a la CIDH por la facilitación y los buenos oficios que han posibilitado alcanzar la homologación del primer acuerdo de solución amistosa del país con la Comisión: 

 

"Sin duda alguna, estos tipos de mecanismos no contenciosos facilitan el diálogo pacífico y consensuado entre las partes, idóneo para la búsqueda de acuerdos y el fomento de un mayor compromiso de los estados con el respecto y protección de los derechos humanos.

Con la homologación del presente acuerdo, Costa Rica demuestra que como Estado está comprometido con los derechos de las personas y en particular con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. La defensa del Estado costarricense, que ejercemos desde la Cancillería, tiene como visión que las instituciones públicas en efecto garanticen a las personas sus derechos por lo que se procura que impere el estado de derecho, que afortunadamente en el caso del país hace que el sistema interamericano de protección de derechos humanos sea verdaderamente un instrumento complementario y subsidiario de las instancias nacionales".

 

Lea a continuación el testimonio de Emilia Morales Campos:

"La casa se estaba cayendo, si no fuera por ustedes yo estaría en la calle."

 

“Yo comencé la lucha por una vivienda en 1990. Cuando eso yo trabajaba normalmente, pero me incapacitaba mucho por mi condición de salud, que cada día se deteriora más. Soy asmática, epiléptica, hipertensa, no tengo tiroides. Así que desde 1991 soy pensionada por invalidez.

Las instituciones nacionales me pedían una cosa y después otra, y yo gastando en pasajes, timbres, documentos y todo.

Después de 5 meses hasta un año me dijeron que no clasificaba para el bono. Y así seguí años y años. Yo decía que no era posible, que yo y mi hija teníamos derecho a una vivienda. No somos basura. En tres ocasiones me perdieron los documentos y el proceso tardaba más todavía.

Yo envié el caso a la CIDH en 2006 porque en mi propio país se hizo muy difícil. Llevaba 15 años de lucha y mucha humillación.

La Comisión ha sido súper. Mi casa, después de 27 años, es un regalo de Dios y de ustedes. Sin ustedes no habría hecho nada. La casa se estaba cayendo, si no fuera ustedes yo estaría en la calle.

Ahora mi vivienda es una belleza, no se compara con la casa que vivíamos antes.

Cuando la recebí fue algo muy impactante. Era un sueño que se realizaba después de tantos años, 27 años! 

Mi vida cambió en todos los sentidos de la palabra. Ahora tengo más tranquilidad y espacio. Es más limpio e higiénico especialmente porque antes tenía muchas moscas. Ya no tengo humedad. Perdí todos mis muebles, todo se perdió poco a poco por la humedad. Aquí todo está muy bonito. Fue un cambio totalmente de 360 grados. 

Recibí la mala noticia que ahora tengo insuficiencia renal y anemia. Cumplí 64 años pero parezco que tengo 80 por los tratamientos médicos. Pero quiero desfrutar de mi hermosa casa.”